Una carta para la persona más importante de mi vida,
trece años esperándote día a día, pensando que pasaría y que sería de mi cuando llegaras. Hace cinco años apareciste, y estoy segura que eres una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida. Con tu alegría e inocencia haces que todo sea mucho más fácil, que lo veamos como si fuera un juego, un juego en el que por fin participas tú.
Creo que la mejor sensación que puede tener una persona es tener a alguien al lado que te haga sentir que puedes con todo, que quiera que seas su modelo a seguir algún día y así es como me siento yo desde que estás a mi lado.
Tal vez tengamos nuestras pequeñas diferencias, pero ¿quién no las tiene? Me encanta el momento en el que discutimos por alguna tontería pero a la misma vez reímos a carcajadas. En realidad, me encantas tú.
Aunque la diferencia de edad sea un poco grande, debo de darte las gracias por hacerme sentir como una niña pequeña de nuevo, por enseñarme cosas nuevas cada día y porque sé que siempre vas a estar conmigo a pesar de las circunstancias que nos puedan rodear.
Seguramente esto ahora no lo entiendas, pero algún día podrás llegar a comprender todo lo que siento cuando te miro, o cuando te tengo cerca.
Dormir a tu lado es la mejor experiencia que he tenido, notar como me abrazas mientras duermo y darme un beso cuando te levantas es algo que no se puede expresar con palabras pero algo que quiero sentir siempre.
Pablo, eres el mejor regalo que me ha dado la vida y estaré siempre agradecida por ello.
Atentamente, una hermana que te adora.